Nuestra llegada a Miami (mi esposo, mis 2 hijos y yo) vino aparejada de amoblar de cero el condominio. Nuestro departamento en Ciudad de Mexico era mucho más grande así es que nos vimos obligados a vender todo antes de migrar a Estados Unidos.

Con que ilusión uno comienza el proyecto de decorar su casa! Incluso si uno ya tiene algunos muebles y solo faltan algunos detalles, ni que hablar si la va amoblar de cero. Sea como fuere, un obsesivo de la planificación como yo o más relajado, darle forma al hogar no es algo que uno hace a la ligera.

Hoy les voy a contar la novela de enamorarse de algo y luego darte cuenta que no es lo mejor para ti.

Yo tenía ganas de dejar un poco el estilo millenial y aportar un poco de sofisticación a mi proyecto de decoración. Amor a primera vista fue lo que me pasó cuando vi una sillas forradas en lino, color carbon con ribete en cuerina.

Bueno, ya se imaginaran las decepción, la culpa fue mía. No son de mala calidad, es que no son las sillas indicadas para mi.

Primero que nada, mis hijos Juana y Lorenzo cuando nos mudamos tenían 2 y 3 años. Ahora tienen 4 y 5. La última foto del cojín fue tomada esta mañana después del desayuno. Los niños estaban aprendiendo a comer, lo tiran todo. Limpiando, cepillando y aspirando 2 veces por día las sillas hicieron que la humedad levanten los ribetes de cuerina y luego la tela vaya perdiendo su color y los cojines con manchas de humedad… en fin, un círculo vicioso sin fin y sin arreglo más que deshacerme de las sillas. ¿Verdad que se ven lindas? y son súper cómodas! Pero, ni modo, no son para mi.

Además yo vivo a 1 cuadra de la playa, no hay semana que no vayamos, es una delicia. ¿Que niño de 2, 3, 4 o 5 años se sacude la arena y se saca toda la ropa mojada antes de entrar a la casa?

Así fue que, buscando piezas para un proyecto nuevo, me topé con un ¨Buen Amor¨. Unas sillas que son de un material mucho más fácil de limpiar y mantener. Que tienen sofisticación pero por su historia, por su diseño revolucionario, por sus creadores (si leíste mi entrada de Madres del Diseño, lo entenderás mejor) y por su versatilidad.

Con ustedes… TA-RAAAANNNN!

Silla de Fibra de Vidrio Eames moldeada / Eames Molded Fiberglass Chair

Charles y Ray Eames creían que "el diseño es un método de acción" y continuamente actualizaban su trabajo a medida que aparecían nuevos materiales. Originalmente, el dúo diseñó su silla moldeada de metal y la introdujo como un prototipo en la Competencia Internacional del MoMA para el Diseño de Muebles de Bajo Costo en 1948, y luego la reformó con fibra de vidrio ligera pero resistente solo dos años después. La silla de fibra de vidrio Eames moldeada (1950) es el resultado final, construido con un proceso más limpio pero fiel al original con su superficie abigarrada intencionalmente. Hay varios modelos de patas, las separadas para hacerlas aplicables, las de madera y las estilo torre Eiffel. A mi me gustan todas, aunque mi color favorito es el azul marino.

Es una silla que va con todo, resistente a niños, atemporal, sofisticada y que si por algún motivo (yo no entiendo como alguien quisiera deshacerse de ella) la puedes revender, porque es una pieza histórica y de colección!

¿Cual sería tu silla perfecta? Aquí en The Empty Apartment podemos recomendarte piezas de acuerdo a tu estilo de vida, tus gusto y tus necesidades. Piezas que han sido probadas, premiadas, muchas que aun hoy siguen en producción pues han demostrado seguir vigentes por su diseño y calidad.

EN

Our arrival in Miami (my husband, my 2 children, and I) came with the task of furnishing our condo. Our apartment in Mexico City was much bigger so we were forced to sell everything before migrating to the United States.

With great excitement we began the project of decorating our house! Even if you already have some furniture and are just missing some details, it’s exciting, not to mention if it will be furnished from scratch. Be that as it may, an obsessive planner like me or a more relaxed person, shaping the home is not something that one does lightly.

Today I am going to tell you the novel of falling in love with something and then realize that it is not the best for you.

I wanted to leave my young millennial style and bring a bit more sophistication to my decorating project. Love at first sight was what happened when I saw a upholstered linen chair in charcoal with a leatherette trim.

(picture of the charcoal upholstered chair)

Well, you can imagine the disappointment, it was my fault. They are not of bad quality, they are simply not the right chairs for me.

First of all, my children Juana and Lorenzo were 2 and 3 years old when we moved to Miami. Now they are 4 and 5. The last picture of the cushion was taken this morning after breakfast. The children are still learning how to eat, they throw everything on the chair and even on the floor. Cleaning, brushing, and vacuuming the chairs 2 times a day made the moisture lift the corners of the leatherette, then the fabric started losing its color and the cushions gained moisture stains... Long story short, a never ending vicious circle with no solution but to get rid of of the chairs. Aren´t they beautiful? and they are super comfortable! But, no way, they are not for me.

Also I live 1 block from the beach, there is not one week that we do not go to the beach, it is delightful. What child of 2, 3, 4 or 5 years old shakes off the sand properly and takes off all their wet clothes before entering the house? None.

So, looking for pieces for a new personal project, I came across a "Good Love". A chair that is made of a material much easier to clean and maintain. It has sophistication due to its history, its revolutionary design, and who the creators were (if you read my entry of Mothers of Design, you will understand it better) and its versatility.

I present to you ... TA DAAA!!!

(pictures of Eames Molded Fiberglass Chair)

Charles and Ray Eames believed that "design is a method of action" and continuously updated their work as new materials appeared. Originally, the duo designed their molded metal chair and introduced it as a prototype in the International MoMA Competition for Low Cost Furniture Design in 1948, and then reformed it with lightweight yet rugged fiberglass only two years later. The molded Eames fiberglass chair (1950) is the final result, constructed with a cleaner but faithful process to the original with its intentionally variegated surface. There are several models of legs, the separate ones to make them applicable, the wooden ones and the Eiffel Tower style. I like them all, although my favorite color is navy blue.

It is a chair that goes with everything, resistant to children, timeless, sophisticated and if for some reason (I do not understand why you would) you can resell them, because it is a collector's item!

Now, which could be your perfect chair? Here at The Empty Apartment, we believe in tried and true historic pieces for all lifestyles. Let us help you find your perfect match.